Tendencias disruptivas que están transformando la industria automotriz

Back to Blog

Tendencias disruptivas que están transformando la industria automotriz

Por estos días se está llevando a cabo en Detroit, Estados Unidos, The North American International Auto Show (NAIAS), una de las ferias de la industria automotriz más importante del mundo. Se trata de un evento muy interesante teniendo en cuenta que los automóviles están en el centro de la escena de una transformación que promete cambiar a los coches como nunca antes sucedió en la historia y, por supuesto, por obra y gracia de la tecnología.

Esto se debe a que las soluciones que están adoptando algunas marcas prometen cambios disruptivos en los nuevos modelos que van desde nuevos motores que utilizan combustibles más limpios que los basados en el petróleo, hasta vehículos autónomos que ya están disponibles en el mercado. Por ese último punto, no es difícil imaginar que los automóviles pasarán en breve de ser un producto a ofrecerse como servicio, según el cual muchos dejaremos de tener nuestro propio vehículo para contratar el que deseemos para usar en determinados momentos y pagar solo por eso.

Los cambios continúan: A la Internet de las Cosas (IoT) se suman los automóviles, los cuales están cada vez más conectados y hasta incluyen sistemas operativos y aplicaciones para comunicarse con dispositivos móviles como los smartphones.

Frente a este panorama, no hay dudas de que las compañías líderes del futuro pueden no ser las que conocemos desde hace años, puesto que solo sobrevivirán aquellas que puedan reinventarse incorporando las tecnologías digitales de una manera inteligente y útil de cara a los usuarios.

En esta carrera están surgiendo nuevos jugadores que pueden descolocar a las marcas tradicionales como Ford o Volkwagen, por mencionar solo dos casos. En este sentido, Google está trabajando con los autos autónomos desde 2009 y Tesla ya cuenta con varios modelos en las rutas e incluyo solo en 2016 fabricó unas 80.000 unidades.

Para seguir vigentes en el mercado, las compañías deberían poner el foco en algunas cuestiones de manera ineludible, entre ellas,  dejar de lado los motores de combustión interna (ICE) para optar por otros sistemas que no contaminen, que cuiden su diseño –pensando en que el usuario no estará al volante- y estética al máximo, que cuenten con sistemas operativos fáciles de usar y que optimicen los sistema de seguridad informática para evitar estar en el blanco de los ciberdelincuentes y que, por supuesto, ofrezcan las máximas normas de seguridad en caso de accidentes.

Esta disrupción no es cosa del futuro, sino del presente. Un claro ejemplo de esto es que Volkswagen está atravesando una profunda crisis económica por multas que tuvo que enfrentar por problemas en su producción a pesar de que en 2016 vendió más unidades que el año anterior. En tanto, Ford acaba de anunciar la cancelación de su inversión en una planta convencional en México. Es cierto que esta marca tiene en foco puesto en los vehículos híbridos y en el desarrollo de coches autónomos. También, al igual que Hyundai y BMW, están trabajando codo a codo con partners tecnológicos como Amazon y Google, ya que desean incluir asistentes personales basados en inteligencia Artificial para que entreguen a los conductores una experiencia más moderna y placentera.

Estamos viviendo meses claves en la industria automotriz y, aunque es fácil vaticinar las nuevas soluciones tecnológicas que se están incorporando y aquellas susceptibles a sumarse, nadie sabe, a ciencia cierta, quienes serán los fabricantes más poderosos en los próximos años.

Share this post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to Blog