Medios de pago del futuro: diversificación con foco en el móvil

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Medios de pago del futuro: diversificación con foco en el móvil

En la Argentina el efectivo aún tiene un número de adeptos más que importante. En el mundo ocurre lo mismo: un estudio de PwC indicó que en promedio el 85% de los pagos todavía se realiza mediante cash, aunque este porcentaje varía considerablemente de un continente o de un país a otro. No obstante, ya se observan cambios actitudinales relevantes, que derivan en el avance de los pagos electrónicos, en el surgimiento de nuevas billeteras virtuales y de apps para efectuar pagos en línea. Asistimos a un escenario de diversificación de los medios de pago que en el futuro tendrá a los móviles como piedra angular. En efecto, el smartphone es la plataforma adoptada por los usuarios para múltiples quehaceres, y con relación a los pagos permite combinar diferentes alternativas ya que mientras la tecnología NFC hace posible los pagos sin contacto, las apps móviles permiten verificar los movimientos bancarios, por ejemplo.

Naturalmente este escenario de diversificación también se sustenta en el paulatino avance del e-commerce. Durante 2017 en Argentina las ventas online crecieron 52% comparadas con las de 2016. Por lo demás, en nuestro país hay algo más de 35 millones de usuarios de móviles, con casi 29 millones de conexiones móviles a Internet, con lo cual en este terreno del comercio electrónico la movilidad también es clave, ya que hoy las visitas a sitios web desde smartphones tiene un 73% de participación.

En nuestro país los pagos vía teléfonos inteligentes aún son incipientes (2% del total). Y si bien las soluciones como Apple Pay, Android Pay y Samsung Pay todavía no terminan de despegar, todo hace pensar que en el reino de los pagos, el futuro será netamente mobile, ya que las soluciones que tienen como eje al móvil son seguras, cómodas, accesibles y convenientes.

Obviamente las opciones actuales de pago online incluyen en un lugar destacado a las plataformas que procesan pagos  -MercadoPago, PayPal, PayU, etc.-, que cobran comisiones por transacción. Estas modelos facilitan los cobros y pagos en línea mediante transferencias bancarias, tarjetas de débito y crédito, así como pagos offline a través de RapiPago y Pago Fácil, entre otras. Dentro de este marco la cuestión generacional hace que todavía un 20% de los usuarios opte por alternativas offline, básicamente por un tema de desconfianza; pero ese porcentaje irá descendiendo con el tiempo.

Por otra parte, las tarjetas virtuales y las tarjetas sin contacto (como la SUBE) o los pagos contactless constituyen otras modalidades de pago en franco crecimiento. Este sistema habilita a los portadores de smartphones con tecnología NFC a acercar el móvil al POS y concretar el pago mediante una app de monedero digital. Esta es una alternativa que avanza en el mundo, particularmente en las tiendas físicas. Por su parte también se están difundiendo los pagos con código  QR, y todavía perduran los pagos con código de barra (aunque de a poco van entrando en la obsolescencia) y con código numérico.

Evidentemente los móviles estarán en el centro de la escena de los medios de pago del futuro, ya que se pueden usar tanto para compras online, como para pagar mediante soluciones contactless. No es casual que PayPal, Apple, Samsung y Google hayan integrado su tecnología de pago móvil en diferentes dispositivos, desde teléfonos hasta relojes. Si bien es probable que el crecimiento de los pagos móviles no sea exponencial, lo cierto es que no tendrá pausa. De hecho una investigación indicó que en EE.UU. sólo el 25,3% de los usuarios de teléfonos inteligentes de 14 años o más usará pagos móviles este año para transacciones en puntos de venta; esta es una cifra todavía menor, pero que representa un incremento de 14,5% con respecto a 2017.

El estudio de PwC con el que coincido plenamente también sugiere que, para difundirse, un medio de pago debe tener las siguientes características: ser universal y ubicuo (ampliamente aceptado en países y comercios, y tanto en el mundo online como físico), regulado (cumplir con estándares y normativas locales e internacionales), práctico y sencillo, seguro y también barato. Además debe ofrecer una rica experiencia de usuario (al sumar valores agregados como compras en tiempo real, oportunidades de financiación, notificaciones sobre ofertas, etc.).

Está claro que diseñar una solución de pago móvil que logre articular convenientemente los intereses de los usuarios, los comerciantes, las industrias y los reguladores, no es nada sencillo pero definitivamente es posible desarrollarlo, en especial si se piensa en cómo el futuro el partido de los medios de pago se jugará en el terreno de la movilidad.

Sigamos conversando en Twitter: @MarianoStorni

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